El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, reiteró que su país no renunciará a la región del Donbás, al señalar que la principal barrera para alcanzar la paz es la exigencia rusa de controlar por completo los territorios de Lugansk y Donetsk, que Moscú no ha logrado conquistar.
Antes de su visita a Países Bajos, Zelenski explicó que Estados Unidos busca un acuerdo y ha propuesto la creación de una zona libre económica en los territorios en disputa. Sin embargo, subrayó que esta alternativa no implicaría ceder el control a la Federación Rusa. “Nuestra posición es pragmática, realista y justa. No queremos entregar nuestro Donbás”, afirmó.
El mandatario indicó que aún no existe consenso con Washington sobre una postura común frente a Rusia, aunque consideró que en cuestión de días podría presentarse un borrador “muy viable”. Kiev espera respaldo estadounidense en las negociaciones, en las que Washington actúa como mediador.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que Ucrania está perdiendo la guerra y debería aceptar las demandas de Moscú, aunque aseguró que se está “más cerca que nunca” de lograr la paz. Según Zelenski, se ofrecieron garantías de seguridad equivalentes al artículo 5 de la OTAN, comprometiendo a Estados Unidos a defender a Ucrania en caso de ataque, las cuales serían votadas en el Congreso.
En las reuniones celebradas en Berlín participaron también líderes europeos que respaldaron la postura ucraniana y presentaron propuestas adicionales, algunas de las cuales han sido rechazadas por Moscú, como el despliegue de tropas de la OTAN en Ucrania tras la guerra. Otro punto de debate es el destino de los fondos rusos congelados y las reparaciones de guerra. Países Bajos anunció que albergará una Comisión Internacional de Reclamaciones para gestionar las demandas de Ucrania, aunque aclaró que ello no garantiza el reembolso de los daños por parte de Rusia.
Información: DW.































