Caracas.— El gobierno de Venezuela activó este martes un despliegue militar sin precedentes, movilizando a 200 mil efectivos de sus fuerzas armadas en respuesta a los recientes ataques de Estados Unidos contra embarcaciones en el mar Caribe y el océano Pacífico. La operación incluye medios terrestres, aéreos, navales, fluviales y misilísticos, así como la participación de la milicia bolivariana y cuerpos de defensa civil.
El Ministerio de Defensa venezolano calificó la acción como la mayor desde el inicio de las operaciones marítimas estadounidenses, y aseguró que busca garantizar la soberanía nacional ante posibles amenazas externas. Imágenes difundidas por el canal estatal VTV mostraron movilizaciones militares en varios estados del país, acompañadas de discursos de altos mandos castrenses.
El presidente Nicolás Maduro advirtió que, en caso de agresión, se activaría una respuesta inmediata de “movilización y combate de todo el pueblo de Venezuela”.
En paralelo, la Marina de Estados Unidos confirmó el arribo del portaaviones USS Gerald R. Ford y su grupo de ataque al área de responsabilidad del Comando Sur, que abarca América Latina y el mar Caribe. La operación fue ordenada por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, con el objetivo de combatir el narcotráfico y desmantelar organizaciones criminales transnacionales.
El USS Gerald Ford, el portaaviones más grande del mundo, puede transportar más de 75 aeronaves, incluidos cazas F-18 y aviones de alerta temprana E-2 Hawkeye.
Desde septiembre, Estados Unidos ha hundido 19 embarcaciones y causado la muerte de 76 personas en operativos contra presuntas redes de narcotráfico. Sin embargo, organismos como Naciones Unidas y los gobiernos de Venezuela y Colombia han denunciado estas acciones como posibles ejecuciones extrajudiciales, señalando que muchas víctimas serían pescadores.
El despliegue venezolano se produce en un contexto de creciente tensión regional, con advertencias sobre una posible intervención militar por parte de Washington, escenario que también ha sido señalado con preocupación por el gobierno colombiano.































