Las autoridades de Múnich ordenaron este miércoles el cierre temporal del recinto del Oktoberfest, la mayor celebración cervecera del mundo, tras confirmar una “alerta de explosivos verificada” que coincidió con una serie de explosiones registradas en el norte de la ciudad.
El alcalde Dieter Reiter informó que la decisión se tomó luego de recibir una carta que, por su contenido y el contexto del inicio de las festividades, debía ser considerada con seriedad. El Oktoberfest, que comenzó el pasado 20 de septiembre, atrae diariamente a decenas de miles de visitantes locales y extranjeros.
Durante la madrugada, a las 02:45 horas, la policía de Múnich y el cuerpo de Bomberos desplegaron un amplio operativo en respuesta a un incendio que afectó una vivienda y varios vehículos en un distrito del norte de la ciudad. Thomas Schelshorn, portavoz de la policía, confirmó que en el lugar fue hallada una persona fallecida y que el incidente está vinculado con la amenaza que motivó el cierre del festival.
Las autoridades no han revelado detalles sobre el contenido de la carta ni sobre la identidad de la persona fallecida. Tampoco se ha precisado si se trató de un acto deliberado o si existen más riesgos para la población. La policía mantiene acordonada la zona afectada y continúa con las investigaciones para esclarecer los hechos.
El cierre del Oktoberfest representa una medida preventiva en medio de un contexto de alta afluencia turística y sensibilidad por la seguridad pública. Las autoridades locales han pedido a la población mantenerse informada a través de canales oficiales mientras se evalúa la reanudación de las actividades.





























