La ex primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, fue condenada este lunes a la pena de muerte por crímenes de lesa humanidad relacionados con la represión de las protestas estudiantiles de 2024. El fallo fue emitido por el Tribunal Internacional de Crímenes de Bangladesh, en medio de un clima político tenso y a pocos meses de las elecciones previstas para febrero de 2026.
Hasina, quien dimitió tras los disturbios y se encuentra refugiada en India, calificó la sentencia como un acto de persecución política. En un comunicado difundido por la Liga Awami, partido que lidera, acusó al gobierno interino de Muhammad Yunus de manipular el proceso judicial para eliminarla políticamente. “Los veredictos anunciados en mi contra han sido dictados por un tribunal manipulado, presidido por un gobierno sin mandato democrático”, expresó.
El juez Golam Mortuza Mozumder declaró que la exmandataria es responsable de varios cargos vinculados a la violencia durante el levantamiento estudiantil, que dejó más de mil muertos según cifras de la ONU. Hasina negó haber ordenado el uso de fuerza letal y defendió que su administración buscó contener el desorden y minimizar las pérdidas humanas.
La exfuncionaria también denunció irregularidades en el proceso, como la falta de acceso a una defensa adecuada y la negativa a trasladar el caso ante la Corte Penal Internacional. Cuestionó además la cifra oficial de víctimas, alegando que incluye casos no verificados.
La condena se produce en un contexto de crisis institucional en Bangladesh, bajo una administración interina cuya legitimidad ha sido cuestionada por diversos sectores. La oposición advierte que el fallo podría influir en el proceso electoral y agravar la polarización política en el país.





























