Tlaquepaque, Jalisco — En una celebración que une arte, memoria y orgullo nacional, el municipio de San Pedro Tlaquepaque impuso un nuevo récord mundial al inaugurar el altar de muertos más grande del planeta, con una extensión de 3,329 metros cuadrados, superando ampliamente su propia marca de 1,811 m² registrada en 2024.
La presidenta municipal, Laura Imelda Pérez Segura, encabezó la ceremonia de apertura junto a autoridades del sector turístico y representantes del organismo Destino Tlaquepaque. El altar, parte del XV Festival de Día de Muertos “Tradición Viva”, rinde homenaje a las Copas Mundiales celebradas en México en 1970 y 1986, integrando elementos prehispánicos y contemporáneos en una narrativa visual que celebra la identidad mexicana.
Durante el acto, Pérez Segura destacó que este logro es resultado del esfuerzo colectivo entre ciudadanía, comerciantes, empresarios y organizaciones locales. “Este altar demuestra que los grandes logros son posibles cuando colaboramos. Tlaquepaque se consolida como una parada obligada para visitantes nacionales e internacionales”, afirmó.
El Notario Público 25, Lorenzo Bailón Fonseca, certificó oficialmente el nuevo récord, superando al altar previamente reconocido en el Estado de México, que contaba con 2,261 m².
La ofrenda monumental se extiende por la calle Juárez, desde la avenida Niños Héroes hasta Herrera y Cairo, y cuenta con 41 espacios dedicados a exjugadores de fútbol. Su montaje involucró a más de 200 personas y requirió 2.8 toneladas de aserrín, 21 mil flores de cempasúchil en maceta, 70 mil flores naturales, 5 mil flores de cordón de obispo y 15 mil flores elaboradas a mano.
Andrés Álvarez Maxemin, presidente del organismo Destino Tlaquepaque, subrayó que el trabajo superó en un 83% el esfuerzo del año anterior, consolidando al municipio como referente nacional en la celebración del Día de Muertos.
Con esta iniciativa, Tlaquepaque reafirma su vocación cultural y su compromiso con las tradiciones que dan sentido y color a la vida comunitaria, convirtiéndose una vez más en epicentro de la creatividad y la memoria colectiva.































