Durante la ceremonia de entrega de bandas previa al certamen Miss Grand International en Tailandia, el director nacional del concurso, Nawat Itsaragrisil, protagonizó un enfrentamiento con la representante mexicana Fátima Bosch, a quien llamó “idiota” frente a las demás participantes. El incidente generó una ola de indignación y solidaridad entre las delegadas, muchas de las cuales se levantaron en protesta tras la agresión verbal.
El conflicto se originó cuando Itsaragrisil cuestionó a Bosch por no publicar contenido sobre el país anfitrión. Ante la confusión de la modelo, el director insistió en que no estaba prestando atención ni promoviendo a Tailandia, lo que derivó en una serie de comentarios ofensivos. Bosch intentó aclarar el malentendido, pero fue interrumpida por el organizador, quien además hizo referencia al director nacional de México, afirmando que había sido expulsado del país.
La situación escaló cuando Nawat afirmó que seguir las indicaciones del director mexicano convertía a Bosch en una “cabeza hueca”. En respuesta, la joven de 25 años se levantó y denunció públicamente la falta de respeto hacia ella y hacia todas las mujeres participantes. “Estoy aquí representando a un país y no es mi culpa que usted tenga problemas con mi organización”, expresó antes de retirarse del lugar.
El intento de Nawat por impedir su salida, amenazando con llamar a seguridad, provocó que varias delegadas se levantaran en apoyo a Bosch. Ante esto, el director advirtió que quien no se sentara quedaría fuera del certamen.
Miss Universo México emitió un comunicado condenando el incidente y defendiendo el derecho de todas las participantes a ser tratadas con respeto y dignidad. “Lo sucedido hoy con Fátima Bosch en Tailandia es inaceptable. Ninguna mujer merece ser insultada o humillada”, señaló la organización.
Posteriormente, Bosch declaró ante medios que no permitiría ser maltratada por conflictos ajenos a su desempeño. Reafirmó su aprecio por Tailandia, pero insistió en que las mujeres deben retirarse de espacios donde no se les respete. “Esta es una plataforma para darnos voz, y nadie puede cerrarla”, concluyó.





























