Los Pittsburgh Steelers se proclamaron campeones de la AFC Norte luego de vencer 26-24 a los Baltimore Ravens en un duelo cargado de tensión, volteretas y un final que mantuvo al Acrisure Stadium de pie hasta el último segundo.
El partido, el número 272 de la temporada regular, definía no solo el título divisional, sino también un boleto directo a los playoffs. Con menos de un minuto en el reloj, Lamar Jackson condujo a Baltimore hasta zona de gol de campo, dejando a Tyler Loop con la oportunidad de asegurar la victoria desde 44 yardas. Sin embargo, el intento se abrió hacia la derecha, desatando la euforia en Pittsburgh.
Durante gran parte del encuentro, las defensivas dominaron. Baltimore tomó ventaja inicial con una serie de 85 yardas coronada por un pase de 38 yardas de Jackson a Devontez Walker, seguida de un gol de campo para el 10-0. Pittsburgh respondió con un gol de campo de 57 yardas de Chris Boswell y una ofensiva sostenida que culminó con un touchdown de Connor Heyward para igualar 10-10.
El cierre fue un intercambio frenético. Dos envíos profundos de Jackson a Zay Flowers devolvieron la ventaja a los Ravens, pero Aaron Rodgers, con 2:20 por jugar, lideró una serie precisa que terminó con Kenneth Gainwell anotando desde la yarda 2. Más tarde, Rodgers conectó con Calvin Austin III en un pase de 26 yardas para el touchdown que puso arriba a Pittsburgh, aunque el punto extra fue fallado.
Baltimore tuvo una última oportunidad al convertir una cuarta y siete, pero el error final de Loop selló el destino del encuentro y del título divisional. Los Steelers no ganaron por dominio, sino por resistir en un duelo que reflejó la intensidad histórica de esta rivalidad.





























