La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que aún existen prácticas de huachicol tradicional y fiscal en el país, aunque aseguró que su incidencia ha disminuido. Explicó que el contrabando de combustible, conocido como huachicol fiscal, ha caído debido al incremento en las ventas de Petróleos Mexicanos (Pemex), lo que refleja una reducción en la comercialización ilegal.
Sheinbaum señaló que el huachicol tradicional, consistente en la extracción de combustible mediante tomas clandestinas en ductos, también se mantiene en niveles menores. Sin embargo, subrayó que ambos fenómenos continúan siendo objeto de investigación.
La mandataria enfatizó que la “nueva Fiscalía” deberá dar seguimiento a las carpetas abiertas y llevar ante un juez a quienes estén involucrados en estas prácticas. “Todo aquel que haya estado involucrado o esté involucrado, la fiscalía debe investigarlo y llevarlo ante un juez”, puntualizó.
De acuerdo con la presidenta, el combate al huachicol forma parte de las acciones prioritarias de su administración, en coordinación con las autoridades competentes, para garantizar la legalidad en la distribución de combustibles y proteger la economía nacional.





























