La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que las manifestaciones en contra de la nueva Ley de Aguas buscan “generar una idea de caos” y señaló que entre los opositores se encuentran exfuncionarios de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en los estados durante el gobierno de Felipe Calderón.
En su mensaje, la mandataria rechazó las versiones que aseguran que los ejidatarios no podrán heredar el uso de pozos a sus hijos, al calificarlas como falsas. Explicó que la iniciativa no limita ese derecho, pero sí pretende poner fin al acaparamiento de concesiones que, dijo, se otorgaron en exceso durante administraciones pasadas.
Sheinbaum adelantó que en próximas conferencias se mostrarán datos sobre la concentración de permisos de agua en ese periodo y subrayó que quienes se oponen a la reforma buscan preservar privilegios que impiden el acceso equitativo al recurso.
“Lo que queremos es terminar con el acaparamiento y garantizar que el agua llegue a quienes realmente la necesitan: pequeños productores, comunidades rurales e indígenas”, sostuvo.
La presidenta concluyó que la reforma representa un compromiso con el Estado de Derecho y reiteró que “nadie ni nada está por encima de la ley”, en referencia a la regulación del uso del agua como derecho humano y recurso estratégico para el país.































