En la última sesión ordinaria del año, el Senado de la República aprobó con 76 votos a favor y 37 en contra una reforma a la Ley General de Salud que permitirá el intercambio de servicios entre instituciones públicas, garantizando atención médica sin importar afiliación.
Por primera vez, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) podrán atender a pacientes que no sean derechohabientes, bajo convenios que aseguren la continuidad de los servicios, la entrega de medicamentos y el acceso a insumos médicos.
La reforma otorga al Secretario de Salud la facultad de planear e integrar la demanda de medicamentos y equipo médico de alta tecnología, además de coordinar procedimientos de contratación consolidada. También contempla la creación de una base nacional de información en salud para evaluar el desempeño de las instituciones y fortalecer la planeación estratégica.
Entre las medidas adicionales se incluye la implementación del Plan Maestro Nacional de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico de Alta Tecnología, así como la conformación del Sistema Federal Sanitario, integrado por la Cofepris y autoridades estatales de protección sanitaria.
Con esta decisión, el Senado busca avanzar hacia un sistema de salud universal que garantice atención oportuna y de calidad para todas las personas en México.





























