Las vías del Tren Interoceánico se encontraban en condiciones operativas adecuadas previo al descarrilamiento registrado en la línea Z, entre Nizanda y Chivela, informó el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales. De acuerdo con el funcionario, la inspección previa no arrojó anomalías ni obstáculos que pusieran en riesgo la circulación.
Morales detalló que aún permanece una persona desaparecida, considerada dentro del registro preliminar de 13 fallecidos, entre ellos una menor de edad. Del total de 250 pasajeros, nueve fueron atendidos en el lugar y 109 trasladados a hospitales; 44 continúan internados.
El titular de Marina explicó que, como parte del protocolo de seguridad, un vehículo hi‑rail recorrió la ruta aproximadamente hora y media antes de la salida del tren para verificar la integridad de los rieles. El reporte del explorador confirmó que no existían fallas estructurales ni deformaciones.
Toda la información técnica del tren se encuentra bajo cadena de custodia, incluido el registrador electrónico Pulse, dispositivo que funciona como una “caja negra” ferroviaria al documentar velocidad, frenado, dirección y otros parámetros críticos de operación.
Para las labores de búsqueda y rescate se desplegaron 360 elementos navales, 20 vehículos, cuatro ambulancias terrestres, tres aéreas y un dron, además del apoyo de bomberos de Matías Romero y la Cruz Roja de Oaxaca.
El tren cuenta con dos pólizas de seguro: una para pasajeros —que cubre responsabilidad civil, muerte accidental, incapacidades, gastos funerarios, orientación médica y psicológica, así como pérdida de equipaje— y otra destinada al equipo ferroviario y la infraestructura de la vía.
Morales explicó que la operación del ferrocarril se rige por estándares internacionales, entre ellos el uso de la camioneta exploradora equipada con ruedas metálicas retráctiles para detectar cualquier riesgo antes de la salida.
El incidente ocurrió a las 09:28 horas, cuando una locomotora se descarriló y provocó que cuatro vagones salieran de las vías. El primero cayó por un talud de 6.5 metros, el segundo quedó parcialmente suspendido y los dos restantes no registraron daños graves.
La investigación quedó a cargo de la Fiscalía General de la República y la Fiscalía General del Estado de Oaxaca. Morales expresó condolencias a las familias afectadas y recordó que el tren ha transportado a más de 114 mil pasajeros y cerca de un millón de toneladas de carga entre 2023 y 2025.































