Puerto Vallarta, Jalisco — Con el objetivo de prevenir incidentes y promover la conservación del cocodrilo de río (Crocodylus acutus), el Gobierno de Jalisco encabezó la Segunda Mesa de Trabajo de la Estrategia para la Convivencia Responsable Humano-Cocodrilo, en la que participaron autoridades de los tres niveles de gobierno, instituciones académicas, sociedad civil y representantes del sector empresarial.
La jornada, liderada por la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET), derivó en acuerdos concretos para reforzar la seguridad de la población y proteger la biodiversidad en zonas costeras. Entre las acciones acordadas destacan:
- Capacitaciones especializadas y talleres educativos para el manejo responsable de cocodrilos
- Monitoreo satelital en coordinación con Protección Civil
- Instalación de señalética informativa en zonas de riesgo
- Actividades infantiles como el programa “Vigilante del manglar” en el Parque Estatal Estero El Salado
- Difusión de contenidos educativos a través de Radio Universidad
El Centro Universitario de la Costa (CUCOSTA) elaborará un diagnóstico situacional de la especie en la región, mientras que SEMARNAT desarrollará un documento técnico para regular procesos de captura y colecta científica, extendiendo la estrategia a municipios costeros vecinos.
El Gobierno Municipal de Puerto Vallarta, junto con Protección Civil, reforzará los protocolos de manejo en hoteles y espacios privados, y se sumará a la vigilancia en áreas de alta presencia de cocodrilos.
El encuentro también contó con la participación de actores como la Asociación de Residentes de Marina Vallarta, Acuario Michin, campamentos de tortuga marina de la CONANP, Movimiento con Cocodrilos y autoridades del estado de Nayarit, quienes manifestaron su disposición para continuar con el trabajo interinstitucional. Se contempla que la cuarta mesa de trabajo se realice en territorio nayarita.
Durante la sesión se reafirmaron los ejes de vinculación, educación, comunicación, prevención y vigilancia, con el propósito de transformar la percepción social sobre los cocodrilos y consolidar una convivencia segura y respetuosa entre humanos y fauna silvestre.






























