La Presidencia de la República envió a la Cámara de Diputados dos iniciativas que buscan modificar el diseño y los materiales de las monedas de mayor circulación en el país, con el objetivo de abaratar su producción y mejorar su uso cotidiano.
En el caso de la moneda de $10 pesos, se plantea sustituir el centro de aleación cobre–níquel–zinc por acero con recubrimiento de níquel, debido al incremento de 82 por ciento en el precio del cobre durante los últimos cinco años, lo que ha encarecido su acuñación.
Respecto a la moneda de $20 pesos, se propone eliminar las múltiples ediciones conmemorativas que suelen ser guardadas por la población y no circulan de manera efectiva. En su lugar, se establecería un diseño único y permanente con la imagen del Castillo de Kukulkán.
El Banco de México ha señalado que la mayoría de las personas no identifica el significado de las monedas conmemorativas, lo que limita su circulación. Las iniciativas fueron turnadas a la Comisión de Hacienda, que deberá dictaminar antes de su discusión en el pleno.





























