El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Jalisco expresó su rechazo a la iniciativa de la nueva Ley General de Aguas promovida por Morena, al considerar que representa un riesgo para campesinos, productores y comunidades rurales.
De acuerdo con el partido, la propuesta endurece las sanciones contra quienes den un uso distinto al agua asignada, lo que podría derivar en multas millonarias, revocación de concesiones e incluso penas de cárcel de entre 2 y 10 años.
Entre las principales preocupaciones señaladas se encuentran la transformación de concesiones históricas en permisos temporales sujetos a la discrecionalidad de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la pérdida de certeza jurídica y patrimonial para los productores, así como la concentración del control hídrico en el gobierno federal.
El PRI subrayó que la reforma centraliza la distribución, tarifas e infraestructura del recurso, debilitando a los módulos y asociaciones rurales que han garantizado la producción agrícola nacional.
En este contexto, el partido reiteró su compromiso con las mujeres y hombres del campo y destacó la realización de foros de escucha ciudadana en distintos estados del país para recoger las voces de productores y sociedad civil en defensa del agua como patrimonio vital.





























