Expertos advierten que las modificaciones propuestas afectarán directamente el bolsillo de los mexicanos, desde el precio de productos básicos hasta el financiamiento de servicios públicos.
Con la entrega del Paquete Económico 2026 al Congreso de la Unión el pasado 8 de septiembre, se activó una serie de propuestas que podrían modificar las tasas de impuestos aplicables a productos de consumo masivo como refrescos, cigarros, bebidas alcohólicas e incluso videojuegos.
El especialista en finanzas personales Adrián Díaz, fundador de la plataforma Finanzas Personales a la Carta, explicó que este paquete no solo define el destino del gasto público, sino que incide directamente en la vida cotidiana de los ciudadanos. “El presupuesto económico es tan cercano a tu vida que hasta se mete en lo que tomas, lo que fumas, lo que compras y hasta en lo que juegas”, señaló en entrevista con el diario Publimetro.
Cinco formas en que el Paquete Económico puede afectar a la población
Durante el proceso legislativo de aprobación, Díaz recomienda prestar atención a los siguientes puntos:
- Redistribución del gasto público: El documento establece cómo se utilizarán los recursos recaudados por impuestos como el IVA, ISR e IEPS. Las decisiones legislativas determinarán si se destinan a salud, educación, seguridad o infraestructura.
- Ajustes en precios al consumidor: Cambios en impuestos específicos, como el IEPS aplicado a bebidas azucaradas, tabaco o gasolina, pueden traducirse en aumentos de precios para los consumidores.
- Nivel de endeudamiento nacional: El Congreso define el monto de deuda pública permitido. Un mayor endeudamiento podría derivar en presiones fiscales futuras o inflación.
- Impacto en gobiernos locales: El presupuesto contempla el gasto federalizado, es decir, los recursos que se transfieren a estados y municipios. Modificaciones en este rubro afectan directamente servicios como hospitales, carreteras y seguridad pública.
- Transparencia y vigilancia ciudadana: El debate legislativo sobre el paquete económico es una oportunidad para exigir que el uso del dinero público sea justo y eficiente. La participación informada permite a la ciudadanía demandar decisiones alineadas con el interés colectivo.
Díaz concluyó que el Paquete Económico no debe verse como un asunto lejano o técnico, sino como una herramienta que influye en la vida diaria de todos. “Lo vivimos en el precio de la gasolina, en la beca de los hijos o en el hospital al que acudimos”, afirmó.































