La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Fundación Invictus informaron que la osa Mina, trasladada desde Nuevo León a instalaciones especializadas en Pachuca, Hidalgo, presenta una evolución favorable en su estado de salud, luego de permanecer bajo monitoreo constante y atención médica intensiva durante más de 65 horas.
El ejemplar, que llegó en condición crítica y con pronóstico reservado, ha mostrado mayor actividad, mejor respuesta a estímulos, y una adecuada aceptación de la dieta prescrita, según el último informe de progreso emitido por ambas instituciones.
La osa recibe cuidados las 24 horas del día en un área de aislamiento con clima controlado, además de vigilancia por circuito cerrado. Los especialistas han enfocado sus esfuerzos en mejorar su hidratación con electrolitos y estabilizar su estado nutricional, como paso previo a realizar estudios de tomografía y otras valoraciones diagnósticas.
Debido a antecedentes de leptospirosis —una infección bacteriana transmitida por contacto con orina de roedores— se activaron protocolos sanitarios y se notificó al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), para asegurar un manejo adecuado y coordinado.
El reporte destaca avances en la movilidad, disminución de olores asociados a su condición previa, ausencia de moscas en el entorno —indicador de manejo ambiental efectivo— y conductas propias de la especie, como la búsqueda activa. También se ha observado una mejoría en la constitución de las heces y una respuesta favorable al tratamiento del dolor.
La recuperación de la osa Mina se mantiene bajo seguimiento constante, mientras se evalúan los siguientes pasos en su tratamiento y rehabilitación.






























