Más de 400 personas sufrieron lesiones graves este año al intentar escalar o brincar el muro que divide a México y Estados Unidos, informó la embajada estadounidense en el marco de la campaña #NiLoIntentes, iniciativa con la que el gobierno de Donald Trump busca desalentar los cruces irregulares.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, la representación diplomática advirtió sobre los riesgos mortales de intentar ingresar de manera ilegal al país. “La frontera está cerrada para todos”, señaló, al destacar que la mayoría de las lesiones ocurrieron por caídas desde la estructura metálica.
Como parte de la misma campaña, la embajada compartió declaraciones de Roberto B. Domínguez, subjefe de la Patrulla Fronteriza (CBP), quien negó que agentes estadounidenses faciliten el cruce a migrantes. Afirmó que los traficantes “dicen lo que sea para obtener dinero y luego abandonan a las personas en el camino”.
Las autoridades reiteraron que ingresar sin autorización a Estados Unidos puede derivar en detención, deportación inmediata y la prohibición permanente para solicitar una visa.
La advertencia se produce en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por el gobierno de Trump, que en su segundo mandato ha intensificado las acciones para expulsar a personas indocumentadas y frenar los cruces irregulares en la frontera sur.






























