A pocos días de que se cumpla el 494 aniversario de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, la Iglesia católica recordó que aquel acontecimiento marcó un punto de convergencia entre dos culturas en conflicto.
En un mensaje dirigido al pueblo de México, la institución religiosa subrayó que, en medio de la violencia y la polarización actuales, la figura guadalupana representa diálogo y esperanza frente al desencanto social.
Millones de fieles acuden cada año al santuario del Tepeyac para pedir consuelo, justicia, salud y protección, lo que confirma que la llamada “Morenita” se mantiene como símbolo de fe y esperanza en circunstancias que parecen irreconciliables.
La reflexión eclesiástica destacó además que el hecho guadalupano transformó la manera de vivir la fe en América, al grado de que incluso quienes no profesan el catolicismo reconocen en la Virgen de Guadalupe un emblema de identidad, dignidad y cercanía humana.





























