En un acto marcado por la emotividad y el compromiso político, Grecia Quiroz tomó protesta como presidenta municipal de Uruapan, Michoacán, tras el asesinato de su esposo, el alcalde Carlos Manzo. En su primer mensaje público, la nueva edil aseguró que llega al cargo “con el corazón destrozado”, pero con la firme convicción de continuar la lucha que él encabezaba.
Durante su intervención, Quiroz destacó que el Movimiento del Sombrero, fundado por Manzo, “no fue callado ni lo será”, y afirmó que su legado está más fuerte que nunca. “Carlos nació para ser grande, para ser el presidente que México necesitaba. Su voz no se apagará, su nombre seguirá sonando en la historia de este país”, expresó ante funcionarios, simpatizantes y ciudadanos que la ovacionaron con gritos de “¡No está sola!”.
La alcaldesa lamentó que la atención institucional hacia Uruapan haya llegado solo después de la tragedia. “Qué triste que tuvieron que arrebatarle la vida a Carlos para que ahora sí quieran mandar seguridad, para que ahora sí quieran blindarnos. Él pidió auxilio una y otra vez, temía por su vida, por la de sus hijos, por la mía, y jamás le hicieron caso”, denunció.
Grecia Quiroz hizo un llamado a la ciudadanía y a los integrantes del movimiento a mantenerse firmes, unidos y activos en la lucha social que su esposo impulsaba. “Voy a guiar a mis hijos por el buen camino y les voy a dejar el Uruapan, el Michoacán y el México que él hubiese querido”, concluyó.
El acto de toma de protesta se realizó en medio de un fuerte dispositivo de seguridad y con la presencia de representantes de distintos sectores sociales. La nueva presidenta municipal enfrenta el reto de gobernar en un contexto de alta tensión, marcado por la violencia y la exigencia ciudadana de justicia y protección.





























