La presidenta de México ha declarado que se ha puesto fin a la época de corrupción, privilegios y nepotismo en el poder judicial. Esta reforma es de gran profundidad y marca el inicio de una nueva etapa para el país.
Con la próxima conformación de la Corte Suprema y la elección de jueces y magistrados por parte de la ciudadanía, se espera que quienes asuman estos cargos demuestren un cambio sustancial y genuino en la administración de justicia. La reforma tiene como objetivo garantizar que el poder judicial responda verdaderamente a los intereses del pueblo.
Se reafirma la importancia de avanzar hacia un sistema de justicia que no se limite únicamente a la elaboración de leyes, sino que se enfoque en brindar justicia efectiva.
A raíz de la resolución del TEPJF que valida la elección de los ministros de la próxima Suprema Corte de Justicia de la Nación, la presidenta Claudia Sheinbaum considera este resultado un paso decisivo para construir un sistema judicial más transparente y justo para todas las personas.






























