Londres.— La escritora británica Jilly Cooper, reconocida por sus novelas románticas y satíricas sobre la aristocracia inglesa, falleció este domingo a los 88 años en su residencia de Gloucestershire, según confirmó su familia en un comunicado difundido este lunes. La causa fue una caída doméstica, descrita por sus hijos como un hecho “inesperado” que ha dejado a sus seres queridos en estado de conmoción.
“Mamá fue la luz brillante en todas nuestras vidas. Su amor por toda su familia y amigos no tenía límites”, expresaron Felix y Emily Cooper en la nota oficial.
Cooper alcanzó notoriedad internacional con su serie “Rutshire Chronicles”, iniciada en la década de 1980, que retrata con ironía y sensualidad la vida de la alta sociedad británica. Títulos como Riders, Rivals y Polo se convirtieron en bestsellers y fueron adaptados para televisión, consolidando su estilo característico que combinaba romance, sátira y crítica social.
A lo largo de su carrera, vendió millones de ejemplares en todo el mundo y se mantuvo como una figura influyente en la literatura popular británica. Su obra es considerada pionera en retratar con humor y desenfado los excesos y contradicciones de las élites rurales y urbanas del Reino Unido.
La noticia de su fallecimiento ha generado múltiples reacciones en el ámbito editorial y cultural británico, donde se le reconoce como una autora que supo conectar con el público a través de personajes complejos y escenarios vibrantes. Su legado literario permanece como testimonio de una época y de una voz singular en la narrativa contemporánea.































