El Día de Reyes no solo llena de ilusión a millones de niñas y niños en el país; también representa uno de los momentos de mayor actividad económica del año. La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) informó que, para 2026, la celebración generará un récord de consumo estimado en más de 181 millones de pesos por hora en juguetes, electrónicos, ropa, roscas y otros obsequios tradicionales.
De acuerdo con el organismo, la derrama económica total entre el 1 y este 6 de enero alcanzará los 26 mil 136 millones de pesos, impulsada principalmente por los deseos de 36.2 millones de niñas y niños, quienes continúan siendo el motor central de esta festividad. La cifra representa un crecimiento real de 8% respecto al año anterior, aunque aún por debajo del incremento acumulado de 10% registrado en los últimos tres años.
La Concanaco destacó que el Día de Reyes no solo preserva una tradición profundamente arraigada, sino que también sostiene empleos, activa negocios familiares y fortalece la economía local cuando las compras se realizan en el comercio formal, donde se garantiza la seguridad de los productos y los derechos del consumidor.
En términos de impacto económico, el sector comercio será el principal beneficiado, con cerca de 2.68 millones de establecimientos en todo el país participando en la actividad comercial de la temporada. Además, la venta de la tradicional rosca de reyes generará un repunte significativo para panaderías y pequeños negocios.
Los productos más demandados durante esta fecha incluyen juguetes tradicionales y didácticos, artículos electrónicos como videojuegos, tabletas y consolas, así como ropa, calzado y productos de cuidado personal.
La Confederación llamó a los consumidores a realizar compras responsables: adquirir productos en comercios establecidos, verificar etiquetados e instructivos en español, revisar políticas de compra en línea y elegir regalos adecuados a la edad de los menores.
Según el organismo empresarial, el Día de Reyes es una celebración que combina identidad, convivencia y dinamismo económico, y continúa siendo una de las tradiciones más significativas para las familias mexicanas.































