El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones dirigidas a tres sobrinos de la primera dama venezolana, Cilia Flores, así como a seis compañías navieras y sus respectivos buques que transportan petróleo venezolano. La medida se enmarca en la estrategia de presión contra el presidente Nicolás Maduro y coincide con un despliegue militar estadounidense en el sur del Caribe.
El presidente Donald Trump informó sobre la incautación de un barco sancionado cerca de las costas de Venezuela, mientras que el Departamento del Tesoro detalló que cuatro de los petroleros afectados operan bajo bandera panameña y dos bajo las de Islas Cook y Hong Kong. Documentos de la estatal PDVSA confirmaron que los buques habían cargado crudo recientemente.
Entre los sancionados figuran Franqui Flores y Efraín Campo Flores, sobrinos de la primera dama, quienes fueron condenados en 2016 por tráfico de cocaína y liberados en 2022 tras un intercambio de prisioneros. También se incluyó nuevamente a Erik Malpica Flores, exvicepresidente de PDVSA, cuya sanción había sido levantada en 2022, y al empresario panameño Ramón Carretero Napolitano, señalado por mantener negocios con la familia presidencial venezolana.
El Ministerio de Comunicaciones de Venezuela no respondió a las solicitudes de comentarios. La incautación del tanquero representa la primera acción de este tipo desde que Washington reforzó su presencia militar en la región, en medio de acusaciones de narcotráfico contra el gobierno venezolano.
Las fuerzas estadounidenses han realizado más de 20 operaciones contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas, lo que ha generado inquietud entre legisladores y especialistas en derecho internacional.





























