La jefa de Gobierno de la Ciudad de México (CDMX) Clara Brugada, dio a conocer que el chofer de la pipa de gas LP siniestrada a la altura del puente de la Concordia, en Iztapalapa, el pasado 10 de septiembre, se encontraba en estado crítico y está custodiado, pero no detenido.
Sobre el caso, la fiscal general de Justicia capitalina, Bertha María Alcalde Luján, dijo que los delitos que podrían perseguirse por el hecho son: homicidio culposo, lesiones culposas y daño a la propiedad, vinculados a los daños a vehículos.
Por ello, precisó, las investigaciones que se hagan serán muy importantes para la investigación y determinar las reparaciones del daño.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX, el chofer de la pipa de gas que explotó en el Puente de la Concordia, está internado en el Hospital Magdalena de las Salinas, con un 90% de quemaduras en el cuerpo.
Además, autoridades de la CDMX explicaron que debido a razones de seguridad y de la investigación que se lleva a cabo, no se revelará su identidad.
En un principio, el conductor fue llevado a un hospital en el Estado de México, y posteriormente, fue trasladado al Hospital Magdalena de las Salinas.
“El chofer fue trasladado inicialmente a un hospital en el Estado de México, está grave, sigue con vida, pero está grave. Fue trasladado posteriormente al Hospital Magdalena de las Salinas del IMSS”, se informó.
Aunado a esto, la Fiscalía capitalina revisa los protocolos de operación de la empresa propietaria de la pipa de gas LP que causó la tragedia. Se trata de la transportadora Silza, filial de Grupo Tomza.





























