El Museo del Louvre en París, considerado el más visitado del mundo, permanece cerrado tras la convocatoria de una huelga por parte de sindicatos que denuncian condiciones laborales deterioradas y falta de recursos. La movilización fue definida como “prorrogable”, lo que significa que cada día los trabajadores decidirán si continúan con el paro.
En una asamblea general, cerca de 400 empleados votaron por unanimidad mantener la protesta, lo que impidió la apertura del recinto. En la entrada, junto a la emblemática pirámide de cristal, se colocó un aviso informando a los visitantes que la apertura estaba pospuesta, mientras vigilantes sugerían regresar más tarde.
Christian Galani, representante de UGT, señaló que la continuidad de la huelga dependerá de las respuestas de la ministra de Cultura, Rachida Dati, y de la dirección del museo. Los sindicatos advierten que en los últimos 15 años se han perdido más de 200 empleos, mientras que el número de visitantes ha aumentado hasta alcanzar casi nueve millones en 2024.
El cierre ha generado decepción entre turistas que tenían como objetivo principal visitar la obra más famosa del museo, la Mona Lisa. El Louvre ya había enfrentado dificultades recientes, como el robo ocurrido en octubre, el cierre de una galería en noviembre por deterioro del edificio y un escape de agua que dañó cientos de piezas de la biblioteca de Antigüedades egipcias.





























