El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, confirmó que fuerzas armadas estadounidenses incautaron un buque petrolero ruso durante una operación realizada en el Atlántico, como parte de las acciones para reforzar el bloqueo al petróleo venezolano sancionado e ilícito.
Hegseth aseguró que las restricciones impuestas por Washington “siguen en pleno efecto” en cualquier parte del mundo y que la operación se enmarca en los esfuerzos para impedir el comercio de crudo vinculado al gobierno venezolano.
La embarcación incautada, identificada como Marinera y actualmente bajo bandera rusa, fue abordada y confiscada por autoridades estadounidenses, lo que provocó una inmediata respuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.
El gobierno ruso calificó las acciones de Estados Unidos como “anormales” y expresó su molestia por lo que considera una violación a las normas internacionales y a la soberanía de su flota mercante.
El incidente incrementa la tensión entre Washington y Moscú en un contexto ya marcado por disputas energéticas y sanciones económicas.































