Las autoridades francesas confirmaron este jueves la fuga de dos reclusos de la prisión de Dijon, quienes lograron escapar tras serrar los barrotes de su celda y utilizar sábanas para huir. El hecho ocurre en medio de críticas sindicales por el hacinamiento en las cárceles del país y la falta de medidas de seguridad adecuadas.
Los fugitivos son un joven de 19 años, en prisión preventiva desde octubre de 2024 por intento de asesinato, y un hombre de 32 años encarcelado desde 2023 por amenazas y violencia contra una pareja. El fiscal de Dijon, Olivier Caracotch, señaló que los internos emplearon “sierras manuales tradicionales” para concretar la fuga.
La prisión de Dijon, construida en 1853, alberga actualmente 311 reclusos pese a tener capacidad para 180, lo que refleja uno de los índices de hacinamiento más altos de Europa. Sindicatos penitenciarios habían advertido desde hace meses sobre el riesgo de evasiones y denunciaron el hallazgo previo de herramientas similares.
El incidente se suma a otra fuga ocurrida hace dos semanas en Rennes, donde un convicto de 37 años escapó durante una salida a un planetario y fue recapturado en Nantes. Los casos han reavivado el debate sobre las condiciones de las cárceles francesas y la necesidad de reforzar la seguridad en centros antiguos y sobrepoblados.





























