Cada 14 de noviembre, el Día Mundial de la Diabetes invita a reflexionar sobre una enfermedad que, en México, impacta a más de 14 millones de personas. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, uno de cada diez adultos vive con diabetes tipo 2, aunque sólo nueve millones cuentan con diagnóstico médico; el resto permanece sin identificar clínicamente, pero convive con la afección.
El panorama es preocupante. En 2022, la diabetes se posicionó como la tercera causa de muerte en el país, superada únicamente por enfermedades cardiovasculares y covid-19. A pesar de los esfuerzos institucionales, el Índice de Calidad de Atención a la Diabetes (ICAD) ubica a México en 63.3 puntos sobre 100, lo que evidencia avances, pero aún lejos del control óptimo.
A nivel global, la Federación Internacional de Diabetes estima que 537 millones de adultos vivían con esta condición en 2021, y proyecta que para 2045 la cifra ascenderá a 783 millones. El 70% de los casos se concentra en población en edad laboral, lo que convierte a la diabetes en un desafío sanitario, económico y social.
Los síntomas más comunes incluyen sed excesiva, fatiga persistente, visión borrosa, hambre intensa, micción frecuente y heridas de lenta cicatrización. El diagnóstico se confirma mediante pruebas de glucosa en sangre o hemoglobina glucosilada.
Especialistas coinciden en que la prevención, la educación y el acceso oportuno a tratamiento son claves para revertir la tendencia. La enfermedad puede ser controlada con hábitos saludables y atención médica adecuada, siempre que se actúe con responsabilidad y conciencia.





























