La decimoquinta edición del Corona Capital concluyó este domingo con una jornada marcada por la nostalgia de los años 2000 y una asistencia de 82,601 personas en la Curva 4 del Autódromo Hermanos Rodríguez. Bandas como Deftones, Weezer, AFI y James encabezaron el cierre del festival, consolidando una edición que apostó por el reencuentro generacional y la diversidad sonora.
El acto más esperado de la noche fue Deftones, que regresó a la Ciudad de México tras nueve años de ausencia. Con un set cargado de intensidad emocional y visuales envolventes, la banda californiana liderada por Chino Moreno ofreció un espectáculo que combinó potencia sonora con momentos de introspección, destacando temas como “My Own Summer”, “Needles and Pins” y “Sextape”.
Weezer, por su parte, encendió el escenario principal con una mezcla de baladas pop-rock y riffs enérgicos que evocaron la estética de principios de siglo. Clásicos como “Buddy Holly”, “Say It Ain’t So” e “Island in the Sun” fueron coreados por un público que, pese al cansancio acumulado de tres días, no dejó de saltar y cantar.
La jornada también incluyó la participación de AFI, que ofreció un set equilibrado entre su etapa punk y su faceta más emo, con canciones como “Dancing Through Sunday” y “Miss Murder”. Aunque el público fue más reducido, la banda logró conectar con una audiencia fiel que celebró su presencia.
En el terreno del pop, Adéla ocupó el lugar de la cancelada PinkPantheress. Con una breve pero intensa presentación, la joven artista se ganó el aplauso de sus seguidoras, muchas de ellas portando camisetas de Katseye, el grupo del que formó parte como trainee.
El cierre corrió a cargo de James, que ofreció un set cambiante y cercano, con Tim Booth bajando a cantar entre el público. Aunque muchos esperaban el regreso de Deftones, la banda británica logró mantener la atención con temas como “Say Something” y “Laid”.
El Corona Capital 2025 reafirmó su lugar como uno de los festivales más importantes del país, combinando memoria musical, nuevas propuestas y una producción que permitió a distintas generaciones convivir en un mismo espacio sonoro.





























