Tras la captura de Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos Donald Trump, prepara cambios para Venezuela, los cuales incluyen el cierre de un edificio que nació como un símbolo de la riqueza del país y terminó como una prisión para críticos del chavismo.
En una reunión con congresistas republicanos, Trump remarcó que Nicolás Maduro, quien se declaró inocente en el inicio de su juicio en Estados Unidos, es un “hombre violento” que ordenó el asesinato de disidentes en Venezuela.
“Se sube y trata de imitar mi baile… Mató a millones de personas, tenía cámaras de tortura en medio de Caracas y vamos a cerrarlas”, afirmó.
¿Qué se sabe de El Helicoide, edificio de las fuerzas secretas de Venezuela?
Descrito como una “creación exquisita” por Pablo Neruda, El Helicoide es una mole de concreto con forma de pirámide y rampas internas que originalmente iba a ser uno de los centros comerciales más modernos de América Latina con cerca de 300 tiendas, de acuerdo con un reportaje de la BBC.
La construcción comenzó en la década de los 50, pero problemas de financiamiento evitaron que el proyecto fuera completado. Fue hasta 1982 cuando el Gobierno de Venezuela instaló ahí su ministerio de Seguridad que más adelante se convertiría en el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional.
La reputación más oscura del Helicoide está ligada a testimonios de personas que aseguran haber sido detenidas y maltratadas ahí.
En una entrevista transmitida por CNN, el exrehén Jorge Toledo afirmó que sufrió “tortura física y psicológica” en El Helicoide y también en otra prisión militar.
“Sinceramente, nunca pensé que existiera tal maldad en la humanidad”, relató.
Jorge Toledo dijo que de acuerdo con declaraciones de presos y de los propios guardias, el centro de detención sigue ciertos patrones de tortura de otros regímenes.
“Noté fue la influencia de los cubanos e iraníes y sus métodos de tortura. Esto se discutió abiertamente dentro de la prisión, no solo entre los presos, sino también entre los guardias. Estoy muy preocupado por el paradero de los presos políticos, personas que conocí en prisión y que aún siguen encarcelados en Venezuela por el riesgo de represalias”, contó.
Por otro lado, el medio alemán DW documentó episodios de violencia y tensión dentro del complejo, con versiones encontradas entre la narrativa oficial y la de familiares o detenidos, lo que alimenta la imagen del lugar como una cárcel de alto perfil en Caracas.































