China puso fin a la exención tributaria que durante más de tres décadas se aplicó a medicamentos y dispositivos anticonceptivos, como parte de una estrategia más amplia para enfrentar la caída de su tasa de natalidad. La medida entró en vigor el 1 de enero con la actualización de la Ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA), informaron medios estatales.
De acuerdo con la agencia Xinhua, el ajuste abarca todo el sistema de productos de salud reproductiva, incluidos anticonceptivos orales, métodos de barrera, dispositivos intrauterinos y artículos auxiliares de detección. Bajo el nuevo esquema, estos productos estarán sujetos a un IVA del 13%, la tasa estándar para la mayoría de bienes de consumo.
La política de exención fiscal había garantizado durante décadas la accesibilidad de anticonceptivos básicos. Sin embargo, según autoridades citadas por medios locales, la demanda de la población ha cambiado conforme el país impulsa la construcción de una “sociedad favorable a la natalidad”.
La reforma forma parte de un conjunto de medidas implementadas por Pekín para incentivar los nacimientos, en un contexto marcado por el envejecimiento poblacional, la disminución de matrimonios y una tasa de fertilidad entre las más bajas del mundo. China ha registrado una reducción de su población durante tres años consecutivos.
Con información de DW.






























