Un brote del virus coxsackie, mejor conocido como la enfermedad de mano, pie y boca, encendió las alarmas en Calkiní, Campeche, esto luego de que las autoridades de salud confirmaran 23 casos en menores de edad, pertenecientes a dos planteles educativos.
En el Centro de Educación Preescolar Indígena Benito Juárez se detectaron 17 contagios, mientras que en una primaria local se reportaron 6 más. Por esta razón, las clases fueron suspendidas de manera temporal para realizar labores de desinfección y cortar la cadena de transmisión.
El virus provoca ampollas dolorosas en la garganta, lengua, encías, paladar y parte interna de las mejillas, además de lesiones en palmas de las manos y plantas de los pies. Aunque no suele ser grave, es altamente contagioso en ambientes escolares.
¿Qué es el virus coxsackie?
El virus coxsackie pertenece a la familia de los enterovirus y es el causante de la enfermedad de mano, pie y boca, un padecimiento que afecta principalmente a niños menores de 10 años.
Se caracteriza por la aparición de ampollas o úlceras en la boca, así como erupciones en manos y pies. Aunque en la mayoría de los casos es leve y autolimitado, puede causar malestar considerable en los pequeños.
¿Cómo se contagia el virus coxsackie y cuáles son sus síntomas?
El contagio del virus coxsackie ocurre con facilidad en lugares donde conviven muchos niños, como guarderías y escuelas. Se transmite a través de:
Contacto directo con saliva, mucosidad o heces.
Superficies contaminadas.
Estornudos o tos.
Los síntomas más comunes son:
Fiebre ligera.
Dolor de garganta.
Malestar general.
Úlceras dolorosas en la boca.
Erupciones o ampollas en manos y pies.
¿Existe algún tratamiento para combatir el virus coxsackie?
No existe un tratamiento específico contra el virus coxsackie; el manejo se centra en aliviar los síntomas. Generalmente, los médicos recomiendan:
Mantener al menor hidratado.
Controlar la fiebre con medicamentos recetados.
Reposo en casa hasta la recuperación.
Para prevenir contagios, se recomienda:
Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón.
Desinfectar superficies y juguetes.
Evitar enviar a los niños enfermos a la escuela hasta que se recuperen.































