La secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, afirmó que los programas sociales implementados por el gobierno actual tienen como objetivo avanzar hacia la universalidad, tanto en pensiones como en becas, y aseguró que este enfoque contrasta con el aplicado en administraciones anteriores, donde —dijo— los apoyos funcionaban como una “estrategia de discrecionalidad política y electoral”.
Montiel señaló que la focalización “no construye derechos”, mientras que los programas universales permiten atender necesidades concretas de la población. Destacó que las pensiones para adultos mayores, mujeres y personas con discapacidad ya operan bajo este esquema, al igual que las becas educativas, y que el propósito es consolidar este modelo en todo el sistema de bienestar.
La funcionaria sostuvo que, en el pasado, las ayudas estaban condicionadas y se entregaban en especie, prácticas que calificó como limitantes y sujetas a intermediarios. En contraste, afirmó que hoy se impulsa un ingreso básico directo para las familias, lo que —dijo— fortalece el ejercicio de derechos y evita prácticas discrecionales.
Montiel subrayó la importancia de que estos programas estén respaldados en la Constitución para garantizar su continuidad y acceso universal. Según explicó, la política social actual busca eliminar intermediarios y mantener una relación directa entre el gobierno y la ciudadanía.





























