El uso de aplicaciones móviles para pedir comida se ha convertido en una práctica habitual entre los mexicanos, pero detrás de la comodidad y rapidez, expertos advierten sobre el impacto económico que esta tendencia puede tener en el bolsillo de los consumidores.
Según un estudio de Censuswide para Deliverect, el 65% de los usuarios en México ordena comida por apps hasta tres veces por semana. En 2024, el mercado de entrega de alimentos generó ingresos por 2,530 millones de dólares, posicionando al país como el segundo más activo en América Latina, solo detrás de Brasil, de acuerdo con Statista.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) reconoce ventajas en el uso de estas plataformas, como el ahorro de tiempo y acceso a promociones. Sin embargo, advierte sobre los costos adicionales que pueden elevar significativamente el precio final de los pedidos.
Las tarifas varían según la ubicación, el restaurante, el tamaño del pedido y las condiciones de la plataforma. Un sondeo realizado por medios nacionales revela que las comisiones para el usuario pueden oscilar entre el 15% y el 30% del valor de los alimentos. Casos como el de Mónica, quien pagó 610 pesos por un pedido de sushi que originalmente costaba 470, ilustran cómo los cargos por servicio y otros conceptos pueden inflar el gasto.
Además, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) señala que muchos restaurantes elevan sus precios en las apps para compensar las comisiones que deben pagar a las plataformas.
De acuerdo con estimaciones de Kubo Financiero, pedir comida una vez por semana puede representar un gasto anual de entre 5,564 y 11,752 pesos. Para reducir este impacto, especialistas sugieren:
- Aprovechar cupones y promociones.
- Comparar precios entre distintas apps.
- Compartir pedidos para dividir gastos.
- Usar tarjetas de crédito con beneficios.
- Establecer un presupuesto mensual para comida.
- Reducir la frecuencia de pedidos y optar por cocinar en casa.
Preparar alimentos en casa puede representar un ahorro de entre 30% y 50%, según expertos en finanzas personales. Aunque las apps de delivery ofrecen conveniencia, es importante evaluar su uso con criterio para evitar que la comodidad se convierta en un gasto innecesario.






























