El secretario de Seguridad del Estado, Juan Pablo Hernández, reconoció que solo una parte limitada de las corporaciones policiales en Jalisco —tanto estatales como municipales— cuenta con la preparación y el equipo necesarios para enfrentar balaceras o situaciones de alto riesgo, como la registrada el 26 de diciembre en la colonia Residencial Victoria, en Zapopan.
El funcionario explicó que la formación de la mayoría de los elementos se concentra en labores de prevención y proximidad social, funciones que constituyen el eje principal del trabajo policial cotidiano. Detalló que entre 70 y 80 por ciento de la capacitación se orienta a estas tareas, mientras que entrenamientos especializados en emboscadas, enfrentamientos, combate urbano o manejo de explosivos se reservan únicamente para grupos selectos.
Las declaraciones surgen después de que autoridades estatales reconocieran que las corporaciones tardaron más de 30 minutos en acudir al lugar de la balacera del 7 de diciembre, donde fueron asesinados Alberto Prieto, su hija menor de edad y un escolta.
Ante este panorama, Hernández señaló que se analiza la posibilidad de incorporar a las Fuerzas Armadas en procesos de capacitación para fortalecer la respuesta ante eventos de alto impacto. Subrayó que este tipo de formación debe retomarse y complementarse con contenidos de ética y derechos humanos, con el objetivo de preparar a un mayor número de elementos más allá de las unidades de reacción.































