Los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvieron su primer contacto telefónico en un momento de alta tensión bilateral, marcado por declaraciones cruzadas y el reciente operativo estadounidense en Caracas que derivó en la detención de Nicolás Maduro.
La Cancillería colombiana confirmó que la conversación se extendió por más de 40 minutos. Horas después, Petro se dirigió a miles de personas reunidas en la Plaza de Bolívar, donde dejó entrever que el diálogo con Trump se dio en un contexto complejo y que incluso modificó el discurso que tenía preparado debido a la escalada verbal de los días previos.
El intercambio se produjo luego de que Trump afirmara que “Colombia también está muy enferma” y acusara a Petro de estar vinculado con el narcotráfico, además de sugerir que una operación militar en Colombia sería una posibilidad, declaraciones que intensificaron la confrontación diplomática.
Petro respondió advirtiendo que defendería la soberanía nacional “si fuera necesario”, y acusó a sectores políticos colombianos de haber “engañado” al mandatario estadounidense para deteriorar la relación entre ambos países.
El presidente colombiano también señaló que algunos actores internos “parecen querer que lleguen helicópteros como en Caracas”, en referencia al operativo que culminó con la captura de Maduro y su esposa.
Tras la llamada, Trump declaró que contempla reunirse con Petro próximamente, en un intento por encauzar la relación bilateral pese a las tensiones generadas por sus críticas y por el rechazo de Bogotá al operativo militar en Venezuela.





























