El arzobispo de Guadalajara, cardenal José Francisco Robles Ortega, llamó a que el reciente incremento a la tarifa del transporte público en Jalisco se refleje en una mejora tangible en la calidad del servicio que reciben los usuarios.
El prelado señaló que las autoridades deben mostrar sensibilidad ante el impacto económico que representa el ajuste tarifario, pues —dijo— el aumento debería corresponderse con los ingresos de la población. Advirtió que, sin un incremento salarial paralelo, el costo del transporte podría convertirse en un sacrificio adicional para muchas familias.
Robles Ortega insistió en que cualquier alza debe justificarse con beneficios claros para los usuarios y con un servicio más eficiente, seguro y digno.





























