Un ataque armado contra una celebración judía en Australia, que dejó al menos 16 personas muertas, provocó reacciones internacionales y un pronunciamiento del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien afirmó que se espera que todos los gobiernos luchen activamente contra el antisemitismo y no permanezcan en silencio ante este tipo de hechos.
Netanyahu se refirió al ataque ocurrido durante una festividad judía y sostuvo que la falta de acciones firmes de los gobiernos contribuye a la propagación del antisemitismo. En un mensaje público, recordó que meses antes había advertido a las autoridades australianas sobre el incremento de este fenómeno en el país.
El mandatario israelí señaló que el 17 de agosto envió una carta al primer ministro australiano Anthony Albanese, en la que alertó que las posturas de su gobierno estaban fomentando el antisemitismo.
En ese documento, Netanyahu escribió que el respaldo a un Estado palestino “echa leña al fuego del antisemitismo”, además de que “recompensa el terrorismo de Hamás” y envalentona a quienes amenazan a la comunidad judía en Australia.
Tras el ataque, Netanyahu sostuvo que esas advertencias no fueron atendidas y que la inacción permitió que el problema creciera hasta derivar en hechos violentos contra judíos.
En declaraciones posteriores, Benjamin Netanyahu calificó el antisemitismo como “un cáncer” y afirmó que se propaga cuando los líderes guardan silencio y retrocede cuando actúan.
“El antisemitismo se propaga cuando los líderes guardan silencio; se retira cuando actúan”, dijo, al exhortar a los gobiernos a reemplazar la debilidad y el apaciguamiento por acciones firmes.
El primer ministro israelí acusó al gobierno australiano de no tomar medidas para frenar el crecimiento del antisemitismo y de permitir que, en sus palabras, “la enfermedad se propagara”, lo que derivó en los ataques recientes contra judíos.
Netanyahu también destacó la acción de un hombre musulmán que, según su relato, impidió que uno de los atacantes causara más muertes, aunque subrayó que este tipo de situaciones requieren una respuesta institucional del Estado.
Afirmó que Israel espera acciones concretas de todos los gobiernos, tanto en Occidente como en otras regiones, y advirtió que el antisemitismo es un fenómeno que puede extenderse si no se enfrenta con determinación.
“Ahora mismo nos preocupamos por nuestro pueblo y nuestra seguridad, y no nos quedamos callados”, afirmó el mandatario israelí, al reiterar que su país combatirá a quienes buscan dañar a la comunidad judía.






























