El gobierno de Durango anunció un operativo especial de seguridad en la supercarretera Durango-Mazatlán, luego del abandono de siete cadáveres en esa vía durante los primeros días de la semana.
La estrategia contempla vigilancia reforzada y revisiones aleatorias a vehículos, con el propósito de garantizar la tranquilidad de los automovilistas que transitan por esta ruta hacia el Pacífico mexicano, especialmente en el inicio de la temporada vacacional. Autoridades estatales señalaron que se busca “blindar” la carretera para evitar incidentes.
El despliegue policiaco, cuya magnitud no fue detallada por motivos de seguridad, incluye puntos móviles e intermitentes de inspección, con el fin de detectar y neutralizar la posible circulación de personas armadas que representen un riesgo.
Las autoridades también exhortaron a la población a denunciar situaciones sospechosas relacionadas con familias desplazadas por la violencia en Sinaloa, advirtiendo que algunos grupos criminales podrían intentar instalarse en Durango bajo esa apariencia.
Con estas medidas, el gobierno estatal pretende reforzar la seguridad en una de las principales vías de comunicación de la región y prevenir que la violencia se extienda hacia el territorio duranguense.






























