La entrega del cuerpo de una bebé en una caja de cartón desató un profundo reclamo social en Ecuador. La fotografía de una mujer achuar sosteniendo el improvisado embalaje del Hospital General de Macas evidenció la dimensión del trato que recibió la familia indígena tras la muerte de la pequeña de un mes y tres días.
El caso ocurrió en la provincia amazónica de Morona Santiago, luego de que se difundiera la imagen, rápidamente se volvió un símbolo del malestar por los procedimientos post mortem aplicados en el hospital. La familia pertenece a la comunidad de Kaiptach, a la que solo se accede por vía aérea.
Sin embargo, la situación tomó un giro institucional: el Ministerio de Salud reconoció que la entrega del cuerpo fue “inapropiada” y anunció la desvinculación del gerente del hospital, además del inicio de una auditoría interna para determinar responsabilidades.
En un comunicado, el Ministerio de Salud Pública de Ecuador confirmó que se separará del cargo al gerente del Hospital General de Macas y que se iniciará un proceso para sancionar al personal involucrado.
La bebé había sido trasladada desde Kaiptach y murió el 29 de noviembre poco después de su llegada al hospital. Tras la entrega del cuerpo en una caja de cartón, habitantes de Taisha reunieron dinero para comprar un cofre y facilitar el retorno de la familia a su comunidad.
El comunicado oficial no detalla qué protocolos debieron aplicarse en la entrega de neonatos fallecidos ni las condiciones en las que operaba el hospital al momento del hecho.
Finalmente, alrededor de 50 trabajadores —entre médicos y enfermeras— realizaron un plantón afuera del hospital para respaldar al gerente que fue desvinculado. El personal denunció falta de insumos y recursos, pero evitó explicar por qué se recurrió a una caja de cartón o quién tomó la decisión.































