La Secretaría de Marina (Semar) ha consolidado una de las intervenciones neurológicas más complejas en el país: la cirugía de estimulación cerebral profunda para pacientes con Parkinson. A través del Centro Médico Naval, esta técnica ha evolucionado durante dos décadas, posicionando a la institución como referente en innovación quirúrgica dentro del ámbito militar.
Desde la primera operación realizada hace 20 años, el hospital naval ha perfeccionado el procedimiento, que consiste en la implantación de electrodos en los núcleos subtalámicos del cerebro, zona clave en el control de movimientos involuntarios. Cada intervención puede extenderse entre 10 y 12 horas y se divide en varias etapas que requieren precisión milimétrica y tecnología de última generación.
El teniente de Navío Erik Ramiro Guerrero, médico cirujano neurólogo, destaca que aunque la técnica no es nueva, los avances tecnológicos han permitido mejorar significativamente los resultados clínicos. Por su parte, la teniente de Fragata Yosselin Guadalupe de la Paz Ponce, especialista en neurocirugía, detalla que el proceso incluye estudios de imagen fusionados para determinar coordenadas exactas, seguido de la colocación de electrodos y el generador de pulso que regula la actividad eléctrica cerebral.
Estas cirugías, reconocidas internacionalmente por su complejidad, involucran a más de una docena de especialistas por procedimiento. El trabajo coordinado entre neurocirujanos, neurólogos, anestesiólogos, personal de enfermería y técnicos ha permitido que la Armada de México contribuya de manera significativa al desarrollo médico nacional.






























