Ciudad de México.— Con motivo de las festividades del Día de Muertos, la flor de cempasúchil vuelve a ser protagonista en los altares y espacios públicos de todo el país. De acuerdo con datos de Comexflor, este año se estima una producción de 1.9 millones de manojos de flor de corte (Tagetes erecta) y cerca de 17 millones de plantas en maceta (T. erecta y T. patula), cultivadas por alrededor de 2,000 productores en México.

Los principales estados productores son Puebla, Morelos, Estado de México, Ciudad de México, Michoacán, Hidalgo y San Luis Potosí, donde se concentra la actividad agrícola y comercial de esta emblemática flor. La derrama económica estimada para la temporada asciende a 370 millones de pesos, beneficiando a toda la cadena de valor: desde los agricultores hasta los proveedores de insumos, transportistas, mayoristas y comerciantes minoristas.

La flor de cempasúchil, símbolo de la tradición mexicana que honra a los difuntos, no solo representa un elemento cultural, sino también una fuente significativa de ingresos para miles de familias rurales. Su cultivo y comercialización reflejan el dinamismo del sector florícola en el país, especialmente en fechas de alta demanda como el Día de Muertos.

Autoridades y organizaciones del ramo han destacado la importancia de fortalecer esta cadena productiva, promoviendo prácticas sostenibles y apoyando a los pequeños productores que mantienen viva una tradición con profundo arraigo en la identidad nacional.
































