Pobladores de Santo Tomás, Ocosingo, Chiapas, golpearon brutalmente y exhibieron públicamente a cinco jóvenes acusados de participar en el asesinato de un hombre identificado como Raúl.
Según las investigaciones preliminares, Raúl y un amigo tuvieron un altercado con un grupo de jóvenes que derivó en una riña. Al intentar huir en motocicleta, fueron atacados con piedras, lo que provocó la caída y posterior golpiza.
Raúl falleció en el lugar, mientras que su acompañante fue hospitalizado en estado grave.
Tras el crimen, los pobladores retuvieron a cinco presuntos responsables, los desnudaron, golpearon y esposaron a una portería en las canchas de la comunidad. Al día siguiente, los llevaron al lugar donde era velado Raúl y los obligaron a confesar su participación ante el cadáver, aunque todos negaron los hechos. Fue hasta que un testigo señaló directamente a uno de los detenidos como el principal agresor que la tensión escaló.
Algunos pobladores sugirieron prenderle fuego al señalado, pero un líder comunitario intervino y pidió que fueran las autoridades judiciales quienes determinen su responsabilidad.





























