Por primera vez en más de diez años, Estados Unidos registró una disminución en el número de estados con tasas de obesidad superiores al 35 %, según un informe publicado este jueves por Trust for America’s Health (TFAH), basado en datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). En 2024, 19 estados reportaron cifras en ese rango, cuatro menos que el año anterior.
Aunque el descenso representa un avance en la lucha contra esta enfermedad crónica, especialistas advierten que los recortes presupuestales y la eliminación de programas federales podrían poner en riesgo el progreso alcanzado. “Es demasiado pronto para llamarlo una tendencia”, señaló J. Nadine Gracia, presidenta de TFAH, quien alertó sobre el impacto de la reducción de personal y fondos destinados a la atención de enfermedades crónicas.
Desde el Departamento de Salud y Servicios Humanos, el portavoz Andrew Nixon calificó los datos como “alentadores” y aseguró que el gobierno está reestructurando los programas de salud pública para enfocarse en la prevención efectiva, eliminando burocracia y desperdicio.
El análisis también revela que 22 estados tienen tasas de obesidad entre el 30 % y el 35 %, mientras que nueve estados se ubican por debajo del 30 %. Las cifras oscilan desde un mínimo del 25 % en Colorado hasta más del 40 % en Virginia Occidental.
La obesidad, definida como un índice de masa corporal igual o superior a 30, está vinculada a enfermedades como diabetes tipo 2, accidentes cerebrovasculares, cáncer y afecciones cardíacas. Expertos como Aviva Musicus, del Centro para la Ciencia en el Interés Público, sugieren que el uso creciente de medicamentos para controlar el apetito y el apoyo nutricional durante la pandemia podrían estar influyendo en los resultados.
Solveig Cunningham, especialista en salud global de la Universidad de Emory, destacó que las intervenciones locales y federales para mejorar la nutrición y fomentar la actividad física podrían estar dando frutos. “Eso sugeriría que posiblemente hay formas en las que podríamos prevenir la obesidad a nivel poblacional, lo cual sería un logro muy importante”, concluyó.
El informe plantea un escenario mixto: avances incipientes en la reducción de la obesidad, pero también desafíos estructurales que podrían revertir el progreso si no se mantienen las políticas de salud pública.






























