El alcalde de Tulum, Diego Castañón, se encuentra en el centro de la controversia tras el lanzamiento de su programa de ‘acceso libre a playas’, debido a sus condiciones restrictivas, que han sido vistas como contradictorias, en un contexto de crisis turística caracterizada por la baja afluencia de visitantes y un aumento en los costos.
El programa de ‘acceso libre a playas’ presentado por Castañón, es una estrategia para atraer turistas y mejorar la percepción de Tulum.
A través de un video en redes sociales, el alcalde invitó a turistas y residentes a disfrutar de las playas sin costo alguno.
Sin embargo, este acceso está condicionado a ciertas restricciones: no se permite ingresar con alimentos, bebidas, hieleras o sombrillas, y el consumo debe realizarse en los establecimientos participantes del programa.
La respuesta al programa ha sido negativa en gran medida. Muchos internautas criticaron las restricciones impuestas, argumentando que contradicen el principio constitucional del libre tránsito por las costas mexicanas.
Las políticas del gobierno municipal también han sido objeto de escrutinio, ya que se considera que favorecen a negocios privados a expensas de limitar el acceso a las playas públicas.
La crisis turística en Tulum es evidente. Los altos costos y las restricciones han llevado a que algunos usuarios en redes sociales comparen los precios en Tulum con los de destinos europeos, alegando que “viajar a Europa resulta más barato que vacacionar en Tulum”.
Este descontento ha llevado a algunos empresarios locales a disculparse públicamente con los turistas nacionales, reconociendo que las políticas de precios elevados han afectado negativamente la llegada de visitantes.
Algunos negocios, en un intento por revertir esta situación, han comenzado a ofrecer descuentos y promociones para atraer a turistas locales, reconociendo que estos son vitales para la economía del destino.






























