El gobierno de China anunció nuevas restricciones a la exportación de tecnologías relacionadas con las tierras raras, en una medida que refuerza su política de seguridad nacional y se inscribe en el contexto de tensiones comerciales con Estados Unidos.
Según el Ministerio de Comercio chino, las empresas extranjeras deberán tramitar licencias especiales para exportar artículos de doble uso, es decir, aquellos que pueden tener aplicaciones tanto civiles como militares. Las disposiciones entran en vigor de forma inmediata y se suman a las limitaciones implementadas desde el 2 de abril.
En esa fecha, Pekín activó un régimen de licencias que exige autorización para exportar siete minerales del grupo de tierras raras —entre ellos samario, gadolinio, terbio, disprosio, lutecio, escandio e itrio— así como imanes derivados, alegando razones de seguridad nacional.
Estos materiales son esenciales para la fabricación de productos estratégicos como chips de inteligencia artificial, vehículos eléctricos y sistemas de defensa guiados. Su control se ha convertido en un punto clave dentro de la disputa comercial entre ambas potencias.
China concentra el 49 % de las reservas mundiales de tierras raras, controla más del 70 % de su producción global y cerca del 90 % de su procesamiento, lo que le otorga una posición dominante en el mercado internacional de estos recursos críticos.
Información de Aristegui Noticias.































