La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó el actuar de elementos del Ejército Mexicano después de que se diera a conocer que un grupo de ellos efectuó un ataque armado sobre la carretera Tampico-Mante, que dejó un saldo de seis trabajadores muertos.
Al respecto, la mandataria dijo que, ahora, se debe ir a fondo para que se sepa “qué fue lo que pasó realmente”. Aunado a ello, aprovechó para comentar que debe existir una regulación para la Ley de Uso de Armas de Fuego, dado que su gobierno “no es la guerra contra el narco del expresidente Calderón”:
“Un caso muy lamentable y la Defensa tomó cartas en el asunto. Están las denuncias. Obviamente, primero la revisión del caso. Así ocurre normalmente por parte de las propias autoridades (…). Se va a revisar completamente la actuación y muy cerca de las familias”, expresó.
La Secretaría de la Defensa Nacional confirmó que seis personas murieron y varias más resultaron heridas durante un operativo militar en la carretera Tampico–Mante, Tamaulipas, la noche del 6 de octubre. El hecho, que involucró a elementos del Ejército Mexicano, ha generado amplia indignación debido a que las víctimas serían trabajadores civiles que fueron atacados por error.
En un comunicado difundido el 7 de octubre, la Defensa informó que el personal militar involucrado fue relevado de sus funciones y presentado ante la Fiscalía General de la República (FGR), en la ciudad de Tampico, para deslindar responsabilidades. “El personal militar implicado fue relevado de sus tareas y se encuentra actualmente en calidad de presentado en las instalaciones de la FGR”, señaló la institución.
La Sedena también notificó que la Fiscalía General de Justicia Militar inició una investigación paralela para determinar si el operativo incumplió protocolos o implicó un uso excesivo de la fuerza.
La versión preliminar de la Defensa señala que el ataque ocurrió cuando una camioneta blanca habría intentado embestir a un convoy militar que patrullaba la zona, a la altura del kilómetro 71, en el puente de Estación Manuel, municipio de González. Al percibir una supuesta amenaza, los soldados abrieron fuego contra el vehículo. Cinco personas murieron en el lugar y tres resultaron heridas; una de ellas falleció durante el traslado al Hospital General “Carlos Canseco” en Tampico.
Sin embargo, fuentes de seguridad y testimonios contradicen parcialmente esa versión: aseguran que las víctimas eran jornaleros que transitaban por la carretera, y que la camioneta no representaba amenaza alguna. La principal hipótesis apunta a una confusión con un vehículo usado por grupos delictivos que operan en la región sur de Tamaulipas.































