Autoridades trasladaron a la Ciudad de México al exgobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, para comparecer ante la Fiscalía General de la República (FGR) dentro de una demanda de amparo, pero no se dieron más detalles
El Poder Judicial garantizó que el proceso «es estrictamente legal y controlado», y que el exgobernador «portará en todo momento su brazalete electrónico de localización».
El traslado lo realizaron agentes de la Fiscalía General de Chihuahua. El desplazamiento se hizo exclusivamente para cumplir con la comparecencia ante la FGR, sin «desvíos, cambios de ruta ni modificaciones» en el viaje, ni de ida, ni de retorno, ni durante la estancia de Duarte en la capital mexicana.
Duarte se encuentra en prisión domiciliaria en el proceso en su contra por los delitos de peculado agravado y asociación delictuosa durante su mandato en Chihuahua (2010-2016).
En junio de 2024, la Jueza de Control del Distrito Judicial Morelos, de Chihuahua, Hortensia García Rodríguez, determinó que Duarte Jáquez ya no sería reingresado al CERESO Número 1 de Aquiles Serdán, tras dejar sin efecto la prisión preventiva y ordenar el cambio de medida cautelar por prisión domiciliaria.
Sin embargo, el proceso penal en su contra sigue por los delitos de peculado agravado y asociación delictuosa.
Desde el 2 de junio de 2024, el exmandatario chihuahuense se encontraba internado en un hospital privado, debido a que se le realizó una intervención quirúrgica, conocida como crioablación de venas pulmonares.
César Duarte llegó en 2022 a Chihuahua, luego de ser extraditado por el Gobierno de Estados Unidos, tras permanecer detenido en Miami, Florida, desde el 8 julio de 2020.
Duarte Jáquez había permanecido interno en el CERESO Número 1 de Aquiles Serdán, ubicado en la capital chihuahuense, y ahora desde su domicilio, señalado ante el desvío de un total 96 millones 686 mil 253 pesos, hacia dos de sus empresas, entre los años 2011 y 2014. En agosto del 2023 fue vinculado a proceso por un segundo presunto desvío de 120 millones de pesos.
En junio, un Juez de El Paso, Texas, determinó que Javier Corral y el Gobierno de Chihuahua no aportaron pruebas suficientes de que el exgobernador Duarte Jáquez compró 50 propiedades en Estados Unidos ni que hubo operaciones con recursos de procedencia ilícita y lavado de dinero. El exmandatario celebró por todo lo alto su triunfo en los juzgados.
Con respecto al rancho El Saucito, la Presidenta Claudia Sheinbaum informó en junio pasado que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) recuperó el agua que se encontraba almacenada ilegalmente en un rancho propiedad del exgobernador de Chihuahua, luego de que una instancia judicial permitiera la continuación de esta tarea que había sido detenida a causa de un amparo que se le concedió a su familia.
Sheinbaum mostró una serie de imágenes de los trabajos que lleva a cabo la Conagua para derribar las presas que Duarte construyó al interior del rancho «El Saucito», donde acaparaban de forma ilegal alrededor de 700 mil metros cúbicos de agua.
La semana pasada, la Conagua dio a conocer que la presa que se construyó de manera ilegal en un rancho perteneciente a César Duarte, y que acaparaba el agua en una región de escasez, ya fue demolida, lo que permitió el rescate de cerca de 700 mil metros cúbicos de agua.
«Se agotaron todas las instancias jurídicas y tuvo como consecuencia la demolición de una presa principal y cinco represas. Esa parte del río se encuentra completamente liberada. Es un proceso que se encuentra totalmente concluido», dijo el titular de la Conagua.
«Quedó demostrado que fue un hecho ilegal, que se realizó al amparo del poder público y político, y representaba un abuso para los ciudadanos de Chihuahua. Se trata de hacer justicia. Eso fue lo que se hizo», añadió Morales.
Por su parte, la defensa de Duarte Jáquez afirma que tiene una suspensión definitiva en su favor en el caso del rancho El Saucito, por lo que las autoridades deben devolverle la propiedad.






























